viernes, 15 de enero de 2010

Mi confrontacion con la docencia



En el 2000 inició mi formación docente dentro de UPN para lo cual ingresé a IEEA, interinatos económicos, oficiales y en instituciones privadas.

Cité antes que decidí estudiar leyes sin contemplar la pedagogía como una opción, además nunca tuve información de una Normal primaria, quería ingresar a la universidad de dentro de las ofertas educativas de la BUAP no había licenciatura de la educación.

Una invitación informal en el 2000 a ingresar a la normal superior fue el que me llevó a conocer la UPN, ingresé al curso propedéutico para comparar esta universidad y la normal superior. Me gusto mucho su sistema semiescolarizado, la forma de evaluar y a través de las vivencias de mis compañeros descubrí que me gustaba la pedagogía más de lo que yo misma creía, que debía de orientar mi actividad profesional hacia la docencia y no como abogada litigante sin la personalidad de corrupción que requiere nuestro sistema judicial, sino el de un grupo interesado, con necesidad de aprender cosas esenciales de la educación como la lectura y escritura, el redescubrir o la explorar su medio. Ante esta perspectiva sobre mi profesión de origen y en contraste con la pedagogía vi situaciones como:

 No tendría que sobornar a nadie para lograr mis propósitos en este nuevo reto (la educación).

 En la docencia no hay una parte y contraparte, todos somos uno, un colectivo inmerso en un proceso de enseñanza aprendizaje con el que interactuamos incluso de forma afectiva.

 La oportunidad de colaborar en la formación de seres críticos, pensantes, encauzarlos en la formación de valores y reglas de convivencia social.

 No hay un lineamiento determinado en el proceso e-a, sino más bien tiene apertura a cambios de acuerdo a las necesidades propias de mi colectivo escolar.
Descubrí cuán satisfactoria puede ser el guiar el proceso de enseñanza aprendizaje, la convivencia con los niños, el hacer sus logros tuyos, que bajo la guía del docente el niño pueda adquirir herramientas para la vida.

Hoy día llevo 3 años de servicio con muchas satisfacciones, conflictos, pero contenta de realizar una actividad tan noble en la que continúo aprendiendo cada día, vivencias en las que he ido estableciendo lineamientos en el proceso educativo en cada ciclo escolar de acuerdo a la personalidad de mi grupo. Ejemplo de ello es que el ciclo anterior en el que atendí el primer ciclo (primer y segundo grado) le di mayor relevancia al juego, porque en mi opinión es una herramienta pedagógica que coadyuva en la en el proceso de construcción de conocimientos.


En mi experiencia (aunque corta), me atrevo a afirmar que la docencia da satisfacciones porque un conflicto de enseñanza o aprendizaje puede convertirse en una satisfacción, ejemplo de ello es que en los inicios de mi práctica docente repetía la forma en que a mí me enseñaron la historia, tenía conflicto en cuanto a su enseñanza así que sólo optaba por dictar cuestionarios, que se aprendieran fechas históricas y nombres de personajes, lecturas aburridas y tediosas sin sentido para mis alumnos.






Puedo citar que la historia puede ser interesante y divertida, que a los niños les puede interesar la lectura de hechos históricos porque pueden entenderlo dentro de sus capacidades intelectuales. La propuesta multigrado 2005 me da la apertura para planear mis actividades y ver el tema todo un día, trabajarlo durante una semana mientras trabajo transversalmente las demás asignaturas. El juego de simulación es la alternativa pedagógica que implemente el ciclo escolar anterior y que aceptaron encantados mis niños, pues se divierten mucho y casi para inadvertido para ellos como aprenden y es mucho más que una satisfacción ver como emiten opiniones y participan aún los niños que no saben leer y escribir.

En este ciclo (2009 - 2010) es de caos al intentar unificar el nuevo plan de estudios con el aún vigente de 1993, al atender a un primer y segundo grado, sin embargo considero que con aportaciones tan enriquecedoras de compañeros docente con experiencia y muchas ganas de dejar huella, podremos salir a flote y continuar en esta labor tan noble, la docencia.

1 comentario:

  1. Me hubiera encantado tener una maestra que se preocupara por que yo entendiera historia, por que ahora que soy adulta recuerdo los juegos y bailes de la escuela pero de historia nada.
    TE FELICITO eres una buena maestra.

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